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Cómo controlar la temperatura en invernaderos

Cómo controlar la temperatura en invernaderos

Cultivar a través del uso de invernaderos es una actividad que se viene desarrollando desde hace décadas gracias a sus innumerables beneficios, no solo para el terreno sino para los cultivos, ya que contribuyen a mejorar la calidad de los productos y permiten aprovechar al máximo los factores ambientales, con el fin de obtener alimentos cada vez más óptimos y que estén disponibles durante prácticamente todo el año.

Si bien tener cultivos a través de estas estructuras es una gran alternativa, se debe prestar mucha atención al control de la temperatura en invernaderos para que el calor y la humedad que se producen dentro de los mismos no terminen jugando una mala pasada, comprometiendo así la integridad de la siembra.

Uno de los factores por el que muchos productores agrícolas a nivel mundial prefieren valerse de los invernaderos, es porque les da la capacidad de poder controlar el medio ambiente de los cultivos, por ejemplo de bayas, creando una especie de microclima que responde a los requerimientos específicos de cada región, de este modo se puede modificar a conveniencia el entorno climático a fin de minimizar algunos efectos negativos como, por ejemplo, los fuertes vientos, la lluvia, las plagas y los cambios bruscos de temperatura.

El rendimiento a corto y largo plazo de los cultivos es otro de los aspectos que hacen populares a los invernaderos, ya que, en comparación con cultivos que están al aire libre, en los cultivos en invernadero:

  • pueden crearse entornos con el nivel idóneo de humedad donde las temperaturas varían de forma gradual y de manera controlada
  • la cantidad de aire que circula dentro de la estructura está ajustada a los requerimientos de cada cultivo
  • el uso de pesticidas se minimiza casi en su totalidad
  • los incidentes con plagas son cada vez menores.

Realizar un buen control de la temperatura en invernaderos es posible, siempre y cuando se tomen las medidas necesarias para que los cultivos prosperen en un entorno ideal.

Controlar los niveles de humedad debe ser una de las prioridades de los productores agrícolas, puesto que es uno de los factores determinantes en la creación de un microclima idóneo dentro de los invernaderos. Cuando existen temperaturas muy elevadas o muy bajas dentro de la estructura, el entorno se torna muy húmedo, ocasionando que las plantas se estresen y sean más propensas a sufrir de plagas, hongos y moho. De ahí la importancia de propiciar un ambiente equilibrado para que los cultivos rindan más y puedan absorber una mayor cantidad de nutrientes a través del aumento de la tasa de transpiración.

Cuando el ambiente del invernadero es más armónico se puede dirigir a las plantas a un ciclo de crecimiento específico, se obtienen productos más grandes, más sabrosos, con mejor textura y color, al tiempo que se reduce el lapso de la cosecha, en comparación con los cultivos al aire libre.

¿Cómo alcanzar la temperatura ideal en los invernaderos?

How to reach the ideal temperature in greenhouses

How to reach the ideal temperature in greenhouses (Cómo alcanzar la temperatura ideal en los invernaderos)

En la actualidad los agricultores deben hacer frente a ciertos desafíos para alcanzar una temperatura ideal en los invernaderos que les ayude a funcionar de manera adecuada:

  • Temperatura y humedad en equilibrio. Pareciera algo sencillo, sin embargo, mantener una temperatura y un nivel de humedad invariables dentro de un invernadero puede resultar todo un reto. Para lograrlo es fundamental cerciorarse que dentro de la estructura la temperatura se distribuya de manera uniforme a fin de evitar crear un microclima con características indeseadas que impidan alcanzar un cultivo próspero y de calidad.
  • Niveles de transpiración. Una vez que se logra equilibrar la humedad y la temperatura dentro del invernadero, los agricultores deben controlar la tasa de transpiración de las plantas. Cuando la humedad se mantiene en un nivel óptimo, aumenta la probabilidad de incrementar los niveles de evaporación de la humedad en las hojas para que el entorno sea más favorable.
  • Propiciar un entorno con menos condensación. Esto se logra al mantener regulados los niveles de humedad, ya que, a mayor humedad aumentan los niveles de condensación en las plantas y frutas, incluso en las paredes del invernadero, lo que inevitablemente funcionará como el detonante perfecto para la aparición de enfermedades y moho que afecten de manera negativa la integridad de los cultivos.
  • Factores externos. Acá es fundamental que los productores agrícolas estén atentos a lo que sucede dentro y fuera del entorno de cultivo como, por ejemplo, cambios inesperados en la temperatura, entrada y salida del aire, aumento de las precipitaciones, mayor incidencia de los rayos solares, llegada de insectos y plagas de otras regiones, entre otros factores que puedan desequilibrar el ambiente estable del invernadero.
  • Ventilación adecuada. Esto es fundamental en el control de la temperatura en invernaderos para que el aire se renueve en su justa medida y la atmósfera vegetal se mantenga estable al producirse el aporte natural de carbono y oxígeno dentro de la estructura. En cultivos protegidos se logran niveles constantes de temperatura y humedad que optimizan y elevan el proceso de fotosíntesis, mientras que el metabolismo del carbono se hace más eficaz.

Con una correcta ventilación se logra la entrada de bióxido de carbono (CO2) para incorporarse al entorno del invernadero, permitiendo que las plantas que hayan estado bajo efectos de herbicidas, enfermedades radiculares u otros tratamientos agresivos, puedan aumentar su capacidad vegetal para recuperarse.

Con la ventilación también se logra incrementar la incorporación de oxígeno al agua contenida en el terreno de cultivo, ayudando a que las raíces de las plantas desarrollen procesos respiratorios más eficaces que eviten la asfixia radicular y posterior muerte del tejido vegetal.

Al airear los invernaderos se refuerzan los tratamientos contra Phytophtora infestans, Botrytis, Sclerotinia y la mayoría de hongos y bacterias presentes en el aire. Se pueden colocar cortinas, modificar los marcos de plantación, podar zonas específicas del cultivo o incluso usar ventiladores, para controlar mejor la ventilación en los invernaderos.

  • Riego controlado. Necesario para evitar que se produzcan encharcamientos o saturación del suelo que comprometan la integridad del cultivo. Recordemos que en los invernaderos el proceso de renovación del aire es lento, motivo por el que no se debe exceder el tiempo de riego, de lo contrario los niveles de humedad aumentarán negativamente.

Se debe tener especial cuidado en temporada de invierno cuando las temperaturas bajan considerablemente, ocasionando una saturación de humedad dentro del invernadero y provocando una mayor condensación del vapor de agua ambiental recogida en forma líquida sobre la superficie foliar.

Mientras exista un descontrol en el nivel de humedad, aumenta el riesgo de aparición de microbios y enfermedades criptogámicas. El riego controlado humedece el medio ambiente del invernadero y permite liberar el aire edáfico, producido por las raíces de las plantas, que alimenta el proceso de fotosíntesis.

  • Radiación solar incidente es otro de los desafíos en el control de la temperatura en invernaderos, ya que cuando se trabaja con estas estructuras es necesario regular los niveles de radiación solar que inciden en las plantas, ya que esa radiación es la encargada de regular el metabolismo vegetal de los cultivos gracias a su influencia en la actividad estomática, la tasa total de fotosíntesis y la secreción hormonal.

Cuando la radiación solar es excesiva provoca quemaduras internas y externas en los tejidos de la planta como consecuencia de la oxidación. Al tener una tasa de fotosíntesis descomunal, las moléculas de clorofila se sobreexcitan ocasionando lo que se conoce como un golpe de sol que hace que las flores se caigan y los frutos resulten con quemaduras. Cuando la radiación es baja se produce una acumulación de auxinas que inducen al alargamiento de la planta y a la creación de entrenudos más largos.

En temporada fría la radiación solar contribuye a aumentar la temperatura del suelo y mejorar las funciones de respiración radicular, al tiempo que evapora las moléculas de agua disueltas en el entorno del invernadero, minimizando la humedad. En cambio, durante la época de calor es recomendable sombrear el cultivo para aumentar los niveles de humedad y optimizar los valores de conductancia estomática que ayuden a aumentar la tasa de fotosíntesis neta y mejorar el ciclo de carbono en el conjunto de las plantas.

La plasticultura empleada en los invernaderos tiene muchos beneficios y una de las ventajas de usar películas plásticas en estas estructuras, sobre todo las que tienen propiedades fotoselectivas, es que se puede tener un mejor control de los factores ambientales y climáticos que inciden en el cultivo.

Existen cultivos como los hongos que, a diferencia de otros, requieren una incidencia menor de rayos solares y una mayor frescura para poder prosperar, por lo que es necesario tener mayor cuidado para evitar que la radiación solar juegue en contra y termine comprometiendo la integridad del cultivo.

Al contrario, los cultivos de uva requieren de un trato distinto, ya que de entrada requieren una mayor incidencia de rayos solares para garantizar su rápido crecimiento, una apariencia más apetitosa y con un sabor más dulce.

Son diversos los métodos que se pueden emplear para llevar a cabo un adecuado control de la temperatura en invernaderos, por ejemplo, utilizar ventiladores y rejillas de ventilación, paredes húmedas para enfriar el entorno en zonas de calor, paños de sombra, nebulización y calefacción radiante. Todo dependerá de los requerimientos específicos de la región y del tipo de cultivo que se desea sembrar.

Sin embargo, muchos agricultores coinciden en que los invernaderos consumen mucha energía para poder funcionar correctamente, motivo por el que hay una tendencia actual que busca reducir este consumo energético al innovar y proponer nuevas alternativas que permitan una reducción de costos en el futuro. Para conocer más sobre este tema, recomendamos leer nuestro artículo acerca de cómo reducir los costes de energía en invernaderos en Canadá.  

How to control temperature in Greenhouses

How to control temperature in Greenhouses (Cómo controlar la temperatura en los invernaderos). Foto de Erwan Hesry – Unsplash 

Casos de éxito con el uso de invernaderos

Juan Antonio García, quien es Product Manager de la división de coberturas de invernaderos en el Grupo Armando Álvarez, señala que gracias a la utilización de coberturas plásticas en invernaderos, confeccionadas a partir del polietileno, se han logrado impulsar cultivos exitosos en varias partes del mundo, por ejemplo, en casos específicos en Chile y Perú, los cultivos de cereza y uva han logrado prosperar de manera óptima, logrando aumentar su producción para satisfacer la demanda regional y expandirse a otras regiones del planeta.

Para obtener más información acerca del tema, recomendamos ver el webinar realizado por García, donde encontrarán datos importantes acerca de cómo el plástico ha jugado un papel determinante en el éxito de estos cultivos a través de invernaderos.

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