Acolchado Agricultores

Cultivos en condiciones de sequía

Con el paso del tiempo los cambios en el clima se han hecho notar. En algunas partes del mundo las precipitaciones están siendo cada vez más escasas ocasionando que los cultivos enfrenten dificultades para poder prosperar de una manera natural. En vista de esto, los productores agrícolas han tenido que repensar la situación actual y se han dado a la tarea de diseñar e implementar estrategias factibles que les permitan mejorar el potencial de sus cultivos en condiciones de sequía y ofrecer productos de calidad a pesar de las circunstancias extremas.

Los agricultores saben que maximizar la producción de sus cultivos es clave para poder mantenerse en el mercado, sin embargo, las condiciones del suelo están representando uno de los aspectos a los que se les debe prestar mayor atención, puesto que cada vez están resultando más secos, sin importar la estación por la que se esté atravesando.

Al no contar con suficiente agua de lluvia los cultivos se ven en aprietos y se les dificulta crecer y desarrollarse de manera óptima. Esto se puede apreciar a mayor escala en cultivos que requieren de una estación fría como los guisantes, cereales y la canola, los cuales inician su etapa de crecimiento y obtención de humedad mucho antes que los propios de la estación cálida, es por eso que los efectos adversos logran percibirse en ellos mucho antes.

En vista de esta situación, se han impulsado programas agrícolas que tienen el objetivo de contribuir con la conservación y el aprovechamiento de los recursos hídricos en beneficio de los cultivos en condiciones de sequía, sin embargo, muchos de estos actúan bajo ciertas regulaciones legales específicas y acordes a las condiciones hidrológicas particulares de cada localidad. Es por eso que los agricultores se han valido de algunas herramientas adicionales que les han permitido dar solución a los problemas de sus granjas y fincas de una manera más rápida, efectiva y oportuna. Tal es el caso de la implementación de sistemas de riego eficientes que permitan mantener la rentabilidad de las granjas, en una época donde conseguir agua se torna difícil y costoso.

Uso de plásticos de acolchado para ahorrar en el consumo de agua en los cultivos

Otra alternativa es utilizar plásticos de acolchado que están diseñados especialmente para mantener la humedad en la zona radicular de la planta sin necesidad de utilizar tantas reservas de agua como es costumbre. Según información reflejada en el portal de Research Gate, el mantillo de plástico se utilizó por primera vez en los cultivos de vegetales y, gracias a sus características, ha ido ganando popularidad logrando abarcar sembradíos de frutas, hortalizas y flores.

Cada vez son más los productores agrícolas que prefieren invertir un capital adicional para poder contar con este valioso instrumento que les permite ahorrar agua, ayudando a sus cultivos en condiciones de sequía. Son diversas las ventajas de optar por plásticos de acolchado, a continuación, mencionamos algunas de ellas:

  • Temporadas prolongadas y cosechas tempranas. En el estado de Utah, Estados Unidos, los agricultores se dieron cuenta que sus cultivos lograron crecer entre 2 y 3 semanas antes de lo estimado al utilizar mantillos de plástico, en lugar de hacerlo de la manera tradicional, es decir, directamente en el suelo.

¿Cómo se pueden lograr esos cultivos más tempranos? Al hecho de que los rayos solares son absorbidos por el plástico logrando aumentar la temperatura del suelo y generando una mayor humedad, sin tener que usar una gran cantidad de agua adicional, esto es crucial para los cultivos en condiciones de sequía. Cuando esto sucede, el proceso de crecimiento se acelera permitiendo obtener cosechas mucho antes de lo estimado y en condiciones regulares, además de volver a plantar para aprovechar al máximo los meses de siembra.

  • Menos plagas y malezas. Permite reducir la aparición de malezas que buscan competir con los cultivos por el agua y los nutrientes. Gracias a esto, se obtienen sembradíos más sanos con menos uso de pesticidas, además, al haber menos hierbas malas la cantidad de plagas de insectos disminuirá considerablemente ya que, por lo general, las buscan para hospedarse. Por otro lado, el efecto reflectante de algunos plásticos también evita que aparezcan.
  • La lixiviación es menor y no hay compactación. Esto debido a que el agua se distribuye de una mejor manera con los mantillos de plástico, y se evita el arrastre de nutrientes, permitiendo ahorrar en fertilizantes y disminuyendo el riesgo de contaminación por aguas subterráneas.

Con los plásticos de acolchado, el suelo además de estar protegido de la lluvia y el tráfico de personas, también logra airearse y mantener su estructura. De esta manera, las raíces son mejores y las plantas absorben todos los nutrientes aumentando su calidad. Al no estar en contacto directo con el suelo, se evita la transmisión de enfermedades desde el mismo a la planta y se obtiene un producto más limpio.

  • Evita pérdidas de agua por evaporación e infiltración en la línea de riego. Esto debido a que el mantillo de plástico actúa como un protector impermeable, y el agua que se evapora por debajo de ésta por acción del calor, tiende a fijarse en sus paredes y luego se reincorpora al suelo. En cultivos de suelos arenosos, el uso y aplicación del mantillo de plástico, favorece a que el avance de infiltración sea más larga y uniforme.

En uso de plásticos acolchados puede representar un ahorro del 30% al 50% del consumo de agua según el tipo de cultivo y suelo. Esto al final se resume en ahorro en costes de riego y energía para el productor, y un uso eficiente del uso de agua.

 

Acolchado de plástico

Acolchado de plástico

Estadísticas sobre la irrigación de los cultivos en Estados Unidos

Cabe destacar que según información del Servicio Nacional de Estadísticas Agrícolas (NASS) del USDA, la escasez de agua es un asunto de cuidado, muestra de ello se apreció con mayor claridad de 2007 a 2012, cuando en Estados Unidos las hectáreas irrigadas disminuyeron en casi 0.8 millones. Esto ocurrió mayormente en el oeste de la nación donde las condiciones de sequía contribuyeron a la carencia de agua en toda la región.

Las contracciones en la superficie irrigada a nivel estatal excedieron el 10 por ciento en Texas, Colorado, Oregon, Nuevo México y Oklahoma. Asimismo, en las últimas décadas, gran parte de la expansión de la superficie irrigada se ha producido en los estados más húmedos ubicados más al este, por lo que en esa misma época el área irrigada en esa zona se expandió aproximadamente en un 8 por ciento, con aumentos significativos en la superficie cultivada en Arkansas, Louisiana, Mississippi y Georgia.

Mejorar la eficiencia en el uso de los recursos hídricos en la agricultura es clave para obtener mayores beneficios de los cultivos en condiciones de sequía. De igual manera permitirá mejorar el rendimiento de las granjas al tiempo que se ahorra en los costes del agua y otros insumos aplicados en el proceso de agricultura.

Ser eficaces en la utilización del agua también permitirá traspasar las barreras de los sembradíos, generando excelentes oportunidades para crear un hábitat mucho más amigable para otras especies animales como peces y demás vida silvestre, así como la reducción de riesgos para la salud humana y de los ecosistemas asociados con la degradación ambiental.

 

Cultivos resistentes a la sequía

Cultivos resistentes a la sequía. Foto de Lewis Braid en Unsplash

Cultivos resistentes a la sequía

Hoy en día, debido al cambio climático, las estaciones han pasado por una serie de transformaciones que han tenido un impacto negativo en la calidad de los alimentos, por lo que es necesario que los productores agrícolas se centren en los cultivos resistentes a la sequía para aprovechar al máximo los mismos, al tiempo que tratan de hacer frente a las estaciones caracterizadas por una mayor escasez de productos.

La sequía ha sido sin duda uno de los principales factores que han dado lugar a más reducciones, no sólo en lo que respecta a los cultivos, sino también a las inversiones de capital. Un ejemplo de ello es evidente en los cultivos de hileras como el maíz, en los que los productores han experimentado pérdidas considerables debido a la falta de agua, por lo menos en los Estados Unidos.

La falta de agua puede identificarse cuando las hojas del maíz se deforman y se vuelven grises, por lo que el proceso de crecimiento se ralentiza y la planta se ve obligada a hacer un esfuerzo adicional para poder mantenerse en pie sin perecer. Este fenómeno se conoce como estrés hídrico y, en general, hace que los granos sean más pequeños y disminuye aún más el rendimiento de este tipo de cultivo. Le invitamos a leer más sobre cómo mejorar el consumo de agua en la agricultura.

¿Qué es un cultivo resistente a la sequía?

Un cultivo resistente a la sequía es el que puede tolerar cambios bruscos de temperatura, pudiendo utilizar las pocas herramientas disponibles en su beneficio, evitando así una reducción de la producción.

Durante algunas décadas, varios especialistas se han dedicado a analizar el comportamiento de las plantaciones agrícolas de diversos alimentos en todo el mundo. La idea es tratar de ofrecer otras alternativas o posibles soluciones que permitan a los cultivos ser cada vez más resistentes y capaces de hacer frente a las variaciones de temperatura, así como a la falta de recursos esenciales para su correcto desarrollo como el agua.

Hoy en día, podemos encontrar varios ejemplos de cultivos resistentes a la sequía. Por ejemplo, después de varios estudios, los investigadores de la zona pudieron crear maíz tolerante a la sequía mediante las tecnologías de vanguardia con que cuentan hoy en día los productores agrícolas para tratar de reducir al mínimo la rentabilidad causada por las temporadas de sequía, lo que a su vez se traduce en una de las alternativas más viables para mejorar la resistencia de la producción agrícola, reduciendo al mismo tiempo su dependencia de la asistencia financiera federal.

Pero, ¿por qué el maíz? Porque es uno de los cultivos en hilera por excelencia que consigue impulsar gran parte de la economía alimentaria mundial y está respaldado por importantes investigaciones gracias a su gran superficie de siembra y a su sensibilidad a la sequía.

Además, el maíz tolerante a la sequía cuenta con algunas variedades que los agricultores comenzaron a utilizar entre 2011 y 2013, al menos en los Estados Unidos, después de varias décadas de investigación desarrollada por expertos en el área agrícola y científicos dedicados al estudio de las plantas, que se centraron en el aspecto de la tolerancia a la sequía y en lo factible que era crear un nuevo grano de maíz capaz de soportar altos niveles de estrés. A partir de entonces se comercializó a nivel nacional y cada vez es más frecuente encontrarlo en las granjas de pequeños y grandes productores.

Según la información publicada en el sitio web del Servicio de Investigaciones Económicas del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, desde el decenio de 1960 en los Estados Unidos el rendimiento medio nacional de maíz ha aumentado en algo menos de 2 fanegas por año, debido al desarrollo de variedades de maíz más resistentes al estrés biológico y ambiental. Las variedades de maíz tolerantes a la sequía actualmente disponibles se han beneficiado de este tipo de investigación básica.

Sin embargo, la mayoría de las variedades de este maíz son el resultado directo de la investigación y el mejoramiento por parte del sector privado que selecciona las plantas en función de su rendimiento en condiciones de crecimiento de agua limitadas. La mayoría de las variedades de maíz tolerantes a la sequía que se venden hoy en día desarrollaron esa tolerancia a través de la mejora convencional en lugar de la ingeniería genética.

¿Qué hay de los cultivos en California?

Un caso muy particular que está llamando la atención de los agricultores es la sequía de California que afecta a los cultivos, que hasta hace unos años era un fenómeno inusual, pero que ahora parece ser una constante. Esto se debe a una serie de patrones atmosféricos que están surgiendo como hace unos años, los cuales se han vuelto problemáticos ya que se trata de una sequía sin precedentes que ha permanecido presente debido a las bajas precipitaciones y a las altas temperaturas, amenazando la posibilidad de tener cultivos prósperos y productivos en la región.

Dada esta situación, algunos científicos decidieron analizar lo que sucede en el Océano Pacífico nororiental y en el lado occidental de América del Norte para incluir la región de «tormentas» de invierno, donde se originan la mayoría de las precipitaciones en California. Examinaron los datos climáticos históricos de los archivos del gobierno de los Estados Unidos para ver las variaciones durante la temporada de lluvias de octubre a mayo en California, identificando los patrones atmosféricos específicos del Pacífico Norte asociados con las estaciones de temperatura y precipitaciones más extremas entre 1949 y 2015.

Los resultados del estudio indicaron un aumento significativo en la aparición de patrones atmosféricos asociados con ciertas precipitaciones y temperaturas extremas durante el período de 67 años, lo que se asemeja a lo ocurrido durante la segunda mitad del período en curso de varios años de sequía en California. Lo interesante es que, si bien el número de pautas atmosféricas muy secas en California ha aumentado en los últimos decenios, el número de pautas atmosféricas muy húmedas no ha disminuido según la información reflejada en el sitio web Planting Seed.

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